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Plantas ancestrales

Desde hace muchos años las comunidades indígenas han desarrollado un conocimiento que les ha permitido mantener un equilibrio de convivencia consigo mismos y con la naturaleza, al lograr un canal directo entre el corazón de la tierra con la conciencia humana. Las plantas son parte de uno de los pilares esenciales de estas comunidades, a través del cual han podido desarrollar procesos de conocimiento, introspección y sanación

El conocimiento de las plantas medicinales ha sido transmitido de generación en generación por los ancestros de las diferentes comunidades, con el fin de conservar esta sabiduría milenaria y hacerla accesible a la mayor cantidad de personas posible.  Los taitas, abuelos, mayores o chamanes que han heredado esta profunda sabiduría son las personas adecuadas para compartir sus propiedades y recomendar sus usos.

Cada planta tiene una personalidad particular. Algunas representan a la mujer o al hombre, algunas son de aire y otras de fuego; unas se dejan en la boca, otras se beben, algunas se soplan y otras se absorben por la piel. Cada una de estas acompaña el camino, ya que permiten pensar, hablar y vivir el mundo con mayor fluidez.  Las plantas tienen propiedades energéticas que al utilizarse adecuadamente permiten hacer un trabajo orientado a purificar, sanar y equilibrar el cuerpo, la mente y el espíritu.

La hoja de coca, el tabaco, el yopo, y el yagé (ayahuasca) son algunas de las plantas ancestrales que nos permiten trabajar abriendo el corazón para sanar las heridas, miedos, bloqueos, creencias que nos atan al pasado y liberan así los apegos que no nos dejan evolucionar. En medio de la selva, en una maloca, entre cantos, rezos y un fuego eterno, las plantas adquieren todo un nuevo significado.

Yagé

(Ahayahuasca

Mambe & Ambil

Tobaco & Hapé

Ortiga Amazónica

YAGÉ (AYAHUASCA)

El yagé o la ayahuasca es conocido como la “Liana del alma”, dicen los abuelos que ella se extiende hasta el principio de los tiempos y representa el cordón umbilical que vincula a los individuos con el pasado. Por tanto, se considera la planta sagrada por excelencia para las tribus de Perú, Ecuador, Brasil y Colombia, a lo largo de la Amazonía occidental.

Esta nace de un bejuco parasitario que se adhiere a grandes troncos o lianas que crecen en la selva y de ella se extrae la corteza por sus efectos psicoactivos y purgantes. Se ponen a hervir con hojas de chagropanga  y dependiendo de las que se usen los efectos varían. Como resultado queda una bebida amarga la cual se reparte entre los presentes. Los rituales se hacen a campo abierto y suele haber una fogata en la mitad para invocar la protección; el taita reza y canta.

Esta planta pretende hacer efecto en todas las esferas del hombre. A modo físico actúa como purga produciendo vómito y diarrea, buscando una limpieza corporal. Del mismo modo se produce el efecto de trance o borrachera denominado chuma. En lo mental, acarrea un reto para la conciencia y, a su vez, despierta el subconsciente, pues trae recuerdos, aviva momentos y revela verdades. En lo espiritual crea alucinaciones e imágenes llamadas pintas, que son las revelaciones de la planta. Lo que le sucede al sujeto es que se multiplica en corporeidades, personalidades, deidades, plantas e identidades coexistentes en él.

Afirman los abuelos que el yagé todo lo ve y todo lo sabe, así pues en las ceremonias de ayahuasca uno se conoce a sí mismo, la conciencia comienza a hablar y el alma es liberada del cuerpo por lo que el verdadero ser sale a relucir. Dicen también que el ayahuasca examina nuestras intensiones, de ésta manera, él tiene una relación intima con cada tomador de yagé y se expresa de manera perfecta y misteriosa. La experiencia del yagé no produce los mismos efectos a todos los participantes debido a que es una experiencia individual. Algunos solo vomitan y no tienen visiones, otros afirman que es un antes y un después. Anécdotas abundan de lo que ha logrado el yagé en sus vidas.

YAGÉ (AYAHUASCA)

El yagé o la ayahuasca es conocido como la “Liana del alma”, dicen los abuelos que ella se extiende hasta el principio de los tiempos y representa el cordón umbilical que vincula a los individuos con el pasado. Por tanto, se considera la planta sagrada por excelencia para las tribus de Perú, Ecuador, Brasil y Colombia, a lo largo de la Amazonía occidental.

Esta nace de un bejuco parasitario que se adhiere a grandes troncos o lianas que crecen en la selva y de ella se extrae la corteza por sus efectos psicoactivos y purgantes. Se ponen a hervir con hojas de chagropanga  y dependiendo de las que se usen los efectos varían. Como resultado queda una bebida amarga la cual se reparte entre los presentes. Los rituales se hacen a campo abierto y suele haber una fogata en la mitad para invocar la protección; el taita reza y canta.

Esta planta pretende hacer efecto en todas las esferas del hombre. A modo físico actúa como purga produciendo vómito y diarrea, buscando una limpieza corporal. Del mismo modo se produce el efecto de trance o borrachera denominado chuma. En lo mental, acarrea un reto para la conciencia y, a su vez, despierta el subconsciente, pues trae recuerdos, aviva momentos y revela verdades. En lo espiritual crea alucinaciones e imágenes llamadas pintas, que son las revelaciones de la planta. Lo que le sucede al sujeto es que se multiplica en corporeidades, personalidades, deidades, plantas e identidades coexistentes en él.

Afirman los abuelos que el yagé todo lo ve y todo lo sabe, así pues en las ceremonias de ayahuasca uno se conoce a sí mismo, la conciencia comienza a hablar y el alma es liberada del cuerpo por lo que el verdadero ser sale a relucir. Dicen también que el ayahuasca examina nuestras intensiones, de ésta manera, él tiene una relación intima con cada tomador de yagé y se expresa de manera perfecta y misteriosa. La experiencia del yagé no produce los mismos efectos a todos los participantes debido a que es una experiencia individual. Algunos solo vomitan y no tienen visiones, otros afirman que es un antes y un después. Anécdotas abundan de lo que ha logrado el yagé en sus vidas.

YOPO

Yopo es una semilla visionaria utilizada por varias tribus en América del Sur. La evidencia arqueológica data de su uso hace más de 4000 años. Este medicamento está protegido por las tribus indígenas de Yanomami, Sikuani y Piaroa y se usa con fines espirituales y curativos.

Todas las plantas medicinales tienen una naturaleza elemental, y la naturaleza elemental de yopo es el aire, o los reinos celestiales, debido a la naturaleza en la que se administra. El Yopo es inhalado por la nariz para producir la  visión (pinta). Las tribus toman este medicamento para recibir visión y orientación sobre lo que se necesita individualmente para su propia curación, para la curación de su comunidad o para un paciente que están curando.

El árbol Yopo, Anadenanthera peregrine, sobrevive mejor en los trópicos secos. Las vainas de cuero marrón oscuro crecen hasta 35 cm y contienen una semilla marrón rojiza muy plana de 1-2 cm de ancho. Las semillas secas se tuestan ligeramente y luego se muelen en un polvo fino que se mezcla con una cáscara de río en polvo alcalinizante y hojas de plátano molidas. La alcalinidad de la cáscara del suelo ayuda a activar los alcaloides psicoactivos que se encuentran en las semillas del árbol de Yopo.

El tabaco se inhala o sopla a través de un aplicador (tradicionalmente hecho de hueso o bambú) durante una ceremonia ritual. El Yopo contiene una combinación de DMT, bufotenina y compuestos psicoactivos 5-MeO-DMT y produce una experiencia sensorial profunda.

Después de un breve período inicial de incomodidad, las pinta (visión sagrada) comienzan a aparecer. El yopo aporta claridad, orientación, curación y profundas aperturas espirituales.

La medicina del yopo, similar al yagé, viaja hasta nuestro origen y nos ofrece consultas con los espíritus de la naturaleza.

La ceremonia de la medicina Yopo se ofrece como una terapia adicional en nuestros retiros de 10 días en Finca Ambiwasi. A través de los años, hemos descubierto que es una medicina increíblemente poderosa y curativa que permite que nuestro trabajo espiritual sea más profundo.

YOPO

Yopo es una semilla visionaria utilizada por varias tribus en América del Sur. La evidencia arqueológica data de su uso hace más de 4000 años. Este medicamento está protegido por las tribus indígenas de Yanomami, Sikuani y Piaroa y se usa con fines espirituales y curativos.

Todas las plantas medicinales tienen una naturaleza elemental, y la naturaleza elemental de yopo es el aire, o los reinos celestiales, debido a la naturaleza en la que se administra. El Yopo es inhalado por la nariz para producir la  visión (pinta). Las tribus toman este medicamento para recibir visión y orientación sobre lo que se necesita individualmente para su propia curación, para la curación de su comunidad o para un paciente que están curando.

El árbol Yopo, Anadenanthera peregrine, sobrevive mejor en los trópicos secos. Las vainas de cuero marrón oscuro crecen hasta 35 cm y contienen una semilla marrón rojiza muy plana de 1-2 cm de ancho. Las semillas secas se tuestan ligeramente y luego se muelen en un polvo fino que se mezcla con una cáscara de río en polvo alcalinizante y hojas de plátano molidas. La alcalinidad de la cáscara del suelo ayuda a activar los alcaloides psicoactivos que se encuentran en las semillas del árbol de Yopo.

El tabaco se inhala o sopla a través de un aplicador (tradicionalmente hecho de hueso o bambú) durante una ceremonia ritual. El Yopo contiene una combinación de DMT, bufotenina y compuestos psicoactivos 5-MeO-DMT y produce una experiencia sensorial profunda.

Después de un breve período inicial de incomodidad, las pinta (visión sagrada) comienzan a aparecer. El yopo aporta claridad, orientación, curación y profundas aperturas espirituales.

La medicina del yopo, similar al yagé, viaja hasta nuestro origen y nos ofrece consultas con los espíritus de la naturaleza.

La ceremonia de la medicina Yopo se ofrece como una terapia adicional en nuestros retiros de 10 días en Finca Ambiwasi. A través de los años, hemos descubierto que es una medicina increíblemente poderosa y curativa que permite que nuestro trabajo espiritual sea más profundo.

MAMBE & AMBIL

Mambé y Ambil son plantas medicinales sagradas que se usan juntas. De manera ceremonial, con intención, Para abrir el corazón y traer dulzura a nuestras palabras.

Mambe y Ambil

El mambe y el ambil son medicinas ancestrales de los pueblos Witotos y otras comunidades amazónicas, las cuales cuando se unen forman la “Medicina de la dulce palabra».

Los abuelos, taitas y curanderos de Colombia y Sudamérica  consideran a la coca y el tabaco plantas maestras. Cuando se usan intencionalmente, estas plantas nos conectan con el reino espiritual, abren un espacio para la autorreflexión en nuestras vidas y sanan.

Mambe

Nace de la combinación de la hoja de coca tostada y pulverizada y de la ceniza de yarumo. Esta última tiene como función liberar el alcaloide de la planta para dejar al descubierto sus propiedades. Una vez obtenido el mambe, se combina con el ambil.

El Mambe es la energía femenina, es el sagrado espíritu de la madre coca que endulza la palabra, es la fuerza para manifestar los propósitos propuestos en la palabra.

Aporta propiedades alimenticias como potasio, hierro, calcio, fósforo, proteínas, vitaminas A, B1, B2, C y E, es bajo en grasa, pero no se considera un suplemento alimenticio.

Ambil

Se hace a partir de la cocción lenta de hojas de tabaco con sales vegetales en agua, debe removerse durante largas horas hasta lograr un jarabe o jalea oscura. Se aplica en las encías y en la lengua para que se vaya diluyendo lentamente con el mambe.

El ambil es la energía masculina, es el corazón del Padre Fuego que endulza el corazón y de donde surge el poder de la palabra, es un medio de sanación para la mente y el espíritu, nos sensibiliza, nos da claridad, es fuente de energía, nos enseña a escuchar y a conectarnos con nuestro interior.

El ambil nos genera pensamientos sagrados, da crecimiento interior, nos une y solidariza con nuestro hermano, nos despierta sensaciones de comunidad y unión, desarrollando un pensamiento asertivo y de bienestar.

La tradición de conversar con la coca se llama ‘mambear’. Estas dos plantas abren nuestro chakra de la garganta, endulzando nuestras palabras para hablar desde nuestro corazón.

El acto de «mambear» implica disciplina y responsabilidad, ya que, gracias al uso de las plantas antes mencionadas, el cuerpo físico mejora su estado anímico y su metabolismo, generando estados elevados de conciencia donde se logra mayor concentración y escucha. Mambear aumenta la concentración por lo que durante la práctica del «mambeo» las personas recuerdan mucho mejor las enseñanzas y conceptos que los sabios comparten en la conversación, generando así un aprendizaje de cómo vivir la vida sintiendo felicidad en contacto con la naturaleza interna y externa que rodea al ser humano.

MAMBE & AMBIL

Mambé y Ambil son plantas medicinales sagradas que se usan juntas. De manera ceremonial, con intención, Para abrir el corazón y traer dulzura a nuestras palabras.

Mambe y Ambil

El mambe y el ambil son medicinas ancestrales de los pueblos Witotos y otras comunidades amazónicas, las cuales cuando se unen forman la “Medicina de la dulce palabra».

Los abuelos, taitas y curanderos de Colombia y Sudamérica  consideran a la coca y el tabaco plantas maestras. Cuando se usan intencionalmente, estas plantas nos conectan con el reino espiritual, abren un espacio para la autorreflexión en nuestras vidas y sanan.

Mambe

Nace de la combinación de la hoja de coca tostada y pulverizada y de la ceniza de yarumo. Esta última tiene como función liberar el alcaloide de la planta para dejar al descubierto sus propiedades. Una vez obtenido el mambe, se combina con el ambil.

El Mambe es la energía femenina, es el sagrado espíritu de la madre coca que endulza la palabra, es la fuerza para manifestar los propósitos propuestos en la palabra.

Aporta propiedades alimenticias como potasio, hierro, calcio, fósforo, proteínas, vitaminas A, B1, B2, C y E, es bajo en grasa, pero no se considera un suplemento alimenticio.

Ambil

Se hace a partir de la cocción lenta de hojas de tabaco con sales vegetales en agua, debe removerse durante largas horas hasta lograr un jarabe o jalea oscura. Se aplica en las encías y en la lengua para que se vaya diluyendo lentamente con el mambe.

El ambil es la energía masculina, es el corazón del Padre Fuego que endulza el corazón y de donde surge el poder de la palabra, es un medio de sanación para la mente y el espíritu, nos sensibiliza, nos da claridad, es fuente de energía, nos enseña a escuchar y a conectarnos con nuestro interior.

El ambil nos genera pensamientos sagrados, da crecimiento interior, nos une y solidariza con nuestro hermano, nos despierta sensaciones de comunidad y unión, desarrollando un pensamiento asertivo y de bienestar.

La tradición de conversar con la coca se llama ‘mambear’. Estas dos plantas abren nuestro chakra de la garganta, endulzando nuestras palabras para hablar desde nuestro corazón.

El acto de «mambear» implica disciplina y responsabilidad, ya que, gracias al uso de las plantas antes mencionadas, el cuerpo físico mejora su estado anímico y su metabolismo, generando estados elevados de conciencia donde se logra mayor concentración y escucha. Mambear aumenta la concentración por lo que durante la práctica del «mambeo» las personas recuerdan mucho mejor las enseñanzas y conceptos que los sabios comparten en la conversación, generando así un aprendizaje de cómo vivir la vida sintiendo felicidad en contacto con la naturaleza interna y externa que rodea al ser humano.

TABACO & HAPÉ

El hapé, es un polvo hecho a partir de plantas milenarias provenientes de las amazonas cuyo componente esencial es el tabaco, la presencia del abuelo tabaco ayuda a ordenar, equilibrar a las otras medicinas y a direccionarlas con un propósito específico. Es una medicina física y espiritual que ayuda a limpiar la glándula pineal. Esta glándula se va calcificando o adormeciendo a través de algunas sustancias de uso diario como el flúor, por lo que el rapé logra descalcificar esa glándula.

 

El hapé es una manera poderosa y ancestral de elevar el rezo y conectarnos con lo divino, Al recibir la medicina, el hapé limpia, ordena y alinea nuestro campo energético. Clarifica la percepción, despeja nuestra mente deteniendo nuestros pensamientos, lo que nos permite tener paz y calma para estar verdaderamente presentes y así poder ver más allá de nuestras interpretaciones.

 

Durante la aplicación, a través de la nariz, se establece un vínculo entre la persona que sopla y el que recibe. Este vínculo resulta esencial para la sanación. La medicina no es únicamente el hapé, sino la intención de la persona que lo aplica. Al ser aplicado, el hapé sube equilibrando los dos hemisferios del cerebro, nuestro lado femenino y masculino, yin y yang. Por ello se debe aplicar siempre en ambos orificios.

 

Su uso debe estar siempre dirigido a un propósito espiritual, estando concentrado, en la oración y en buscar la sanación. Nos ayuda a alcanzar un nivel consciente de meditación profunda.

 

El hapé tiene también beneficios para la salud física como aliviar alergias, dolores de cabeza, enfermedades en las vías respiratorias como sinusitis, secreción nasal y gripes. Es excelente cicatrizante y antibiótico aplicado sobre heridas.

TABACO & HAPÉ

El hapé, es un polvo hecho a partir de plantas milenarias provenientes de las amazonas cuyo componente esencial es el tabaco, la presencia del abuelo tabaco ayuda a ordenar, equilibrar a las otras medicinas y a direccionarlas con un propósito específico. Es una medicina física y espiritual que ayuda a limpiar la glándula pineal. Esta glándula se va calcificando o adormeciendo a través de algunas sustancias de uso diario como el flúor, por lo que el rapé logra descalcificar esa glándula.

 

El hapé es una manera poderosa y ancestral de elevar el rezo y conectarnos con lo divino, Al recibir la medicina, el hapé limpia, ordena y alinea nuestro campo energético. Clarifica la percepción, despeja nuestra mente deteniendo nuestros pensamientos, lo que nos permite tener paz y calma para estar verdaderamente presentes y así poder ver más allá de nuestras interpretaciones.

 

Durante la aplicación, a través de la nariz, se establece un vínculo entre la persona que sopla y el que recibe. Este vínculo resulta esencial para la sanación. La medicina no es únicamente el hapé, sino la intención de la persona que lo aplica. Al ser aplicado, el hapé sube equilibrando los dos hemisferios del cerebro, nuestro lado femenino y masculino, yin y yang. Por ello se debe aplicar siempre en ambos orificios.

 

Su uso debe estar siempre dirigido a un propósito espiritual, estando concentrado, en la oración y en buscar la sanación. Nos ayuda a alcanzar un nivel consciente de meditación profunda.

 

El hapé tiene también beneficios para la salud física como aliviar alergias, dolores de cabeza, enfermedades en las vías respiratorias como sinusitis, secreción nasal y gripes. Es excelente cicatrizante y antibiótico aplicado sobre heridas.

ORTIGA AMAZÓNICA

La Ortiga es una planta mágica, ancestral, que tiene como función  limpiar el cuerpo físico, y  áurico, sus espinas sirven como acupuntura natural ya que al hacer contacto con el cuerpo le administra sustancias que ayudan a limpiarlo y desintoxicarlo.

En Ceremonia, en las sesiones de sanación, se utiliza junto con el canto del Taita (Icaros) cuando la persona está bajo los efectos del yagé (ayahuasca), para limpiar las energías negativas que la persona está eliminando.

Espiritualmente hablando, la Ortiga limpia el ego, limpia las energías pesadas que de otro modo no podrían ser removidas. Despeja la mente, el campo de energía de la persona, calma las emociones pesadas y perturbadoras.

ORTIGA AMAZÓNICA

La Ortiga es una planta mágica, ancestral, que tiene como función  limpiar el cuerpo físico, y  áurico, sus espinas sirven como acupuntura natural ya que al hacer contacto con el cuerpo le administra sustancias que ayudan a limpiarlo y desintoxicarlo.

En Ceremonia, en las sesiones de sanación, se utiliza junto con el canto del Taita (Icaros) cuando la persona está bajo los efectos del yagé (ayahuasca), para limpiar las energías negativas que la persona está eliminando.

Espiritualmente hablando, la Ortiga limpia el ego, limpia las energías pesadas que de otro modo no podrían ser removidas. Despeja la mente, el campo de energía de la persona, calma las emociones pesadas y perturbadoras.

plantas botánicas

Durante miles de años nuestros antepasados han establecido una biblioteca de plantas botánicas para apoyar al ser humano en el desarrollo del alma,cuerpo y mente re-conectando con la naturaleza y el ser.

En finca ambiwasi nos enfocamos en revivir las constumbres de nuestro antepasados.usando la biblioteca de plantas botánicas,proporciónamos el apoyo necesario a las personas durante su proceso de sanacion.las plantas botánicas nos ayudan a trabajar temas como: miedos /bloqueos emocionales/autoestima/empoderamiento / enfoque .

plantas botánicas

Durante miles de años nuestros antepasados han establecido una biblioteca de plantas botánicas para apoyar al ser humano en el desarrollo del alma,cuerpo y mente re-conectando con la naturaleza y el ser.

En finca ambiwasi nos enfocamos en revivir las constumbres de nuestro antepasados.usando la biblioteca de plantas botánicas,proporciónamos el apoyo necesario a las personas durante su proceso de sanacion.las plantas botánicas nos ayudan a trabajar temas como: miedos /bloqueos emocionales/autoestima/empoderamiento / enfoque .

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